La periodontitis —también conocida popularmente como piorrea— es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a las encías y a los tejidos que sujetan los dientes.
Empieza por una respuesta inflamatoria frente a las bacterias acumuladas alrededor de la encía y, cuando progresa, puede destruir el ligamento periodontal y el hueso que mantiene cada diente en su posición. Sin tratamiento, los dientes pueden empezar a moverse y, en las fases más avanzadas, llegar a perderse.
La buena noticia es que la periodontitis puede tratarse y mantenerse bajo control. Cuanto antes se diagnostique, más tejido podremos conservar y mejores serán las posibilidades de mantener tus propios dientes.
En Palomo Luque Odontólogos tratamos las enfermedades de las encías dentro de nuestra área de Periodoncia. Puedes consultar aquí nuestro tratamiento de periodoncia en Málaga
En nuestras clínicas de Teatinos y Avenida de la Aurora vemos con frecuencia pacientes que llegan porque les sangran las encías desde hace meses y pensaban que era algo normal. O porque han empezado a notar que un diente se mueve, aparece un espacio que antes no estaba o las piezas parecen cada vez más largas.
La periodontitis puede avanzar durante bastante tiempo sin provocar dolor. Por eso, conocer sus señales es especialmente importante.
Gingivitis y periodontitis: de la encía al hueso
La gingivitis y la periodontitis están relacionadas, pero no son lo mismo.
Gingivitis: inflamación sin pérdida de soporte
La gingivitis afecta principalmente a la encía. La acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes provoca inflamación y puede producir:
- Encías rojas.
- Hinchazón.
- Sangrado al cepillarse.
- Sensibilidad.
- Mal aliento.
En esta fase todavía no se ha producido la destrucción de los tejidos profundos que sujetan al diente. Por eso la gingivitis es reversible cuando se elimina la causa y se recupera una higiene adecuada.
Periodontitis: cuando la enfermedad alcanza los tejidos de soporte
En determinados pacientes, si la inflamación se mantiene y existen factores de susceptibilidad, la enfermedad puede progresar.
La encía empieza a separarse del diente y aparecen bolsas periodontales: espacios profundos entre la raíz y la encía donde se acumulan bacterias y sarro que ya no pueden eliminarse con un cepillo convencional.
La inflamación afecta entonces al ligamento periodontal y al hueso. Ese es el cambio fundamental:
en la gingivitis hay inflamación; en la periodontitis existe además pérdida de los tejidos que sostienen al diente.
No todas las gingivitis evolucionan inevitablemente hacia periodontitis, pero mantener una inflamación gingival sin tratar aumenta el riesgo en personas susceptibles. Por eso el objetivo es actuar antes de que aparezca una pérdida de soporte irreversible.
Síntomas de la periodontitis
Uno de los problemas de la periodontitis es que puede avanzar sin producir un dolor intenso. Muchos pacientes esperan a que algo duela para acudir al dentista, pero en las enfermedades periodontales las señales pueden ser mucho más discretas.
Sangrado al cepillarse
Las encías sanas no deberían sangrar de forma habitual durante un cepillado normal.
Un episodio puntual puede deberse a un pequeño traumatismo, pero si encuentras sangre frecuentemente al cepillarte o utilizar limpieza interdental, conviene valorar la causa.
Encías inflamadas
El enrojecimiento, el aumento de volumen y la sensibilidad pueden ser una señal de inflamación periodontal. No necesariamente significan que exista periodontitis, pero sí justifican una revisión si se mantienen.
Encías retraídas
Puedes empezar a notar que tus dientes parecen más largos. No han crecido: la encía se ha desplazado y deja visible una mayor parte de la raíz. La recesión tiene distintas causas y no siempre se debe a periodontitis, por lo que debe estudiarse individualmente.
Mal aliento persistente
Las bolsas periodontales pueden acumular bacterias, restos y productos inflamatorios que contribuyen a un mal aliento persistente. Cuando la halitosis vuelve poco después de cepillarte, es recomendable comprobar si su origen está en la lengua, los dientes o las encías.
Separación entre los dientes
Cuando se pierde soporte periodontal, algunos dientes pueden cambiar lentamente de posición. Puede aparecer un pequeño espacio que antes no existía o notar que la mordida ha cambiado.
Movilidad dental
Un diente que empieza a moverse es una señal que requiere valoración. No significa automáticamente que haya que extraerlo. En muchos casos el tratamiento periodontal puede estabilizar la enfermedad y permitir conservar piezas con movilidad, dependiendo de cuánto soporte mantengan y de otros factores.
Supuración o mal sabor
En fases activas pueden aparecer secreciones alrededor de la encía o un sabor desagradable recurrente. También pueden formarse abscesos periodontales que necesitan atención profesional.
Causas y factores de riesgo de la periodontitis
La periodontitis no aparece por una sola causa. Su desencadenante fundamental es el biofilm bacteriano o placa dental, pero la gravedad y velocidad con la que progresa dependen también de cómo responde cada organismo y de distintos factores de riesgo.
La Federación Europea de Periodoncia identifica, entre otros, el tabaco, la diabetes, la susceptibilidad genética y determinados factores relacionados con el estilo de vida.
Placa bacteriana y sarro
Las bacterias forman de manera natural una película sobre los dientes. Cuando esa placa no se elimina correctamente, puede acumularse alrededor de la encía y mineralizarse formando sarro.
Cuando el proceso continúa por debajo del margen gingival aparecen condiciones que favorecen la inflamación periodontal y la formación de bolsas. El sarro subgingival no puede eliminarse correctamente con un cepillo en casa.
Tabaco
Fumar es uno de los factores de riesgo modificables más importantes. Los fumadores presentan mayor riesgo de periodontitis, mayor pérdida de soporte y una respuesta menos favorable al tratamiento.
Además, el tabaco puede reducir el sangrado visible y hacer que algunas personas crean que sus encías están mejor de lo que realmente están.
Diabetes
Existe una relación especialmente estrecha entre diabetes y periodontitis. Una diabetes mal controlada aumenta el riesgo y puede favorecer una progresión más severa de la enfermedad periodontal. A su vez, la inflamación periodontal puede dificultar el control metabólico en determinados pacientes.
Genética
Algunas personas presentan una mayor susceptibilidad a desarrollar periodontitis. Eso explica en parte por qué dos pacientes con una cantidad aparentemente similar de placa pueden presentar evoluciones muy diferentes.
Tener familiares que hayan perdido dientes por enfermedad periodontal es un dato que conviene comunicar durante la consulta.
Estrés y estilo de vida
El estrés no genera por sí solo una periodontitis, pero puede formar parte de un conjunto de factores que dificultan el control de la enfermedad. Puede influir sobre hábitos, higiene, tabaco, descanso o respuesta inmunitaria. Por eso valoramos al paciente en conjunto y no únicamente cuánto sarro tiene alrededor de los dientes.
¿La periodontitis se cura?
La periodontitis puede tratarse y controlarse, pero hablamos de una enfermedad crónica que necesita seguimiento. El objetivo del tratamiento es detener la progresión, controlar la inflamación, reducir las bolsas periodontales y conservar el mayor número posible de dientes.
Con una buena respuesta al tratamiento, higiene diaria y mantenimiento profesional, muchos pacientes pueden permanecer estables durante años. Lo que no podemos prometer es que todo el tejido destruido vuelva automáticamente a su situación original.
Cuando se ha perdido hueso o inserción periodontal:
- Parte del daño puede ser irreversible.
- Determinadas zonas pueden beneficiarse de técnicas regenerativas.
- Las encías retraídas no siempre recuperan por sí solas su posición.
- El objetivo principal es evitar que continúe la destrucción.
Por eso hablamos más de control y estabilidad que de una “cura definitiva”.
La Federación Europea de Periodoncia señala que, con una valoración y tratamiento adecuados, normalmente es posible detener la progresión de la enfermedad, pero el éxito depende también de una higiene excelente y del seguimiento periódico.
Tratamiento de la periodontitis en Palomo Luque
No todas las periodontitis se tratan igual. El plan depende de la profundidad de las bolsas, la pérdida de hueso, el número de dientes afectados, la presencia de movilidad y los factores de riesgo del paciente.
Diagnóstico: sondaje periodontal y radiografías
El primer paso es saber hasta dónde ha avanzado la enfermedad. La valoración periodontal puede incluir:
- Exploración de las encías.
- Medición de las bolsas mediante sondaje.
- Registro del sangrado.
- Valoración de recesiones.
- Movilidad dental.
- Estudio radiográfico del soporte óseo.
Esto permite diferenciar una gingivitis de una periodontitis y determinar la extensión y gravedad del problema.
Raspado y alisado radicular
Cuando existe sarro y biofilm por debajo de la encía debemos acceder a esas superficies y limpiarlas de forma profesional.
El raspado y alisado radicular, conocido popularmente como curetaje dental, permite eliminar depósitos adheridos a las raíces y reducir la carga bacteriana dentro de las bolsas periodontales.
Después de esta fase es necesario reevaluar las encías.
La respuesta al tratamiento nos indica qué zonas se han estabilizado y cuáles necesitan un abordaje adicional.
Cirugía periodontal e injertos en casos seleccionados
Cuando persisten bolsas profundas a las que no se puede acceder adecuadamente mediante el tratamiento inicial, puede ser necesario realizar cirugía periodontal. En determinados defectos también pueden utilizarse técnicas regenerativas.
Si el problema principal es una recesión y existe indicación clínica, pueden plantearse técnicas de cirugía mucogingival o injertos de encía. Esto no significa que todos los pacientes con periodontitis necesiten cirugía.
La decisión se toma después de comprobar cómo han respondido los tejidos a las primeras fases del tratamiento.
Mantenimiento periodontal: por qué no se puede saltar
El tratamiento no termina cuando dejan de sangrar las encías. La periodontitis tiene tendencia a reactivarse si vuelven a acumularse biofilm y sarro en bolsas residuales.
Por eso, después de estabilizar la enfermedad se establece un programa de mantenimiento periodontal.
Durante estas citas se revisan:
- Inflamación y sangrado.
- Profundidad de las bolsas.
- Higiene.
- Sarro supra y subgingival.
- Movilidad.
- Factores como tabaco o diabetes.
La frecuencia se adapta al riesgo de cada paciente. SEPA destaca que abandonar el mantenimiento aumenta el riesgo de recaída, mientras que las guías europeas recomiendan personalizar los intervalos según el estado periodontal y el perfil de riesgo.
Periodontitis e implantes dentales
Si estás pensando en ponerte un implante dental y tienes periodontitis activa, primero debemos controlar la enfermedad periodontal.
Los antecedentes de periodontitis se asocian a un mayor riesgo de problemas inflamatorios alrededor de los implantes.
Por eso el orden importa:
- Diagnosticar la periodontitis.
- Tratarla y conseguir estabilidad.
- Planificar el implante cuando las condiciones sean adecuadas.
- Mantener un seguimiento periodontal y periimplantario a largo plazo.
Puedes consultar nuestro tratamiento de implantes. Y nuestra guía específica sobre inflamación alrededor de los implantes. La propia página de Palomo Luque sobre periimplantitis explica la importancia de estabilizar previamente la periodontitis y mantener revisiones posteriores.
Cómo prevenir la periodontitis y evitar que vuelva a avanzar
La prevención tiene dos objetivos diferentes: evitar que aparezca la enfermedad y evitar que vuelva a activarse después de tratarla. Hay varios hábitos especialmente importantes.
Cepíllate correctamente todos los días
No necesitas ejercer mucha fuerza. Lo importante es eliminar la placa de forma sistemática en la unión entre diente y encía.
Limpia entre los dientes
Un cepillo convencional no accede correctamente a todas las superficies interdentales. En pacientes con espacios adecuados, los cepillos interdentales pueden ser especialmente útiles.
Realiza limpiezas profesionales cuando estén indicadas
El sarro no puede eliminarse con el cepillado doméstico. La limpieza profesional ayuda a retirar depósitos y permite controlar zonas de difícil acceso.
Una limpieza convencional, sin embargo, no sustituye al tratamiento periodontal cuando existen bolsas profundas.
Evita el tabaco
Dejar de fumar es una de las mejores decisiones para reducir el riesgo periodontal y mejorar la respuesta al tratamiento.
Controla la diabetes si la padeces
El control médico y periodontal deben ir de la mano. Informa al dentista de la evolución de tu diabetes y de cualquier cambio en tu tratamiento habitual.
No faltes a los mantenimientos
Probablemente sea la medida que más se infravalora. La periodontitis puede reactivarse antes de que notes síntomas evidentes. Las revisiones permiten detectar ese cambio cuando todavía podemos actuar de forma temprana.
Preguntas frecuentes sobre periodontitis
¿La periodontitis es contagiosa?
La periodontitis no se considera contagiosa como una gripe o un resfriado. Algunas bacterias relacionadas con la enfermedad pueden transmitirse a través de la saliva entre personas que conviven, pero recibir esas bacterias no significa desarrollar periodontitis. Influyen también la susceptibilidad individual, el biofilm, la higiene y otros factores de riesgo.
¿Es lo mismo periodontitis que piorrea?
Sí. “Piorrea” es el nombre popular y tradicional con el que muchas personas conocen la periodontitis. Actualmente utilizamos el término periodontitis porque describe de forma más precisa la enfermedad inflamatoria que provoca pérdida de los tejidos que sostienen los dientes.
¿Se pueden salvar los dientes que se mueven?
En muchos casos sí. La movilidad no significa automáticamente que haya que extraer el diente. Es necesario valorar cuánto hueso conserva, la gravedad de la enfermedad, la mordida y la respuesta al tratamiento. Incluso en periodontitis avanzada, las guías recomiendan conservar los dientes cuando existe un pronóstico razonable.
¿Cada cuánto hay que hacer el mantenimiento periodontal?
No existe un intervalo idéntico para todos. Dependiendo de la gravedad, las bolsas residuales, la higiene, el tabaco, la diabetes y otros factores, el profesional establece la frecuencia adecuada. En pacientes periodontales suele ser más estrecha que en una revisión dental preventiva convencional.
Revisa tus encías antes de que la enfermedad avance
La periodontitis puede progresar durante años con pocas molestias. Por eso no conviene esperar a que un diente se mueva para comprobar cómo están tus encías.
Si tienes sangrado frecuente, mal aliento persistente, retracción de encías, nuevos espacios entre los dientes o movilidad, podemos realizar una valoración periodontal y determinar si existe enfermedad y en qué fase se encuentra.
En Palomo Luque Odontólogos realizamos tratamientos de periodoncia en nuestras clínicas de Teatinos y Avenida de la Aurora, Málaga.
Consulta nuestro servicio de Periodoncia.
Solicita una revisión de tus encías. Cuanto antes sepamos si existe pérdida de soporte, antes podremos actuar para conservar tus dientes.





