Te levantas con dolor, notas la encía hinchada y unas horas después parece que una parte de la cara también empieza a aumentar de tamaño.
Es normal preocuparse. Lo importante ante un posible flemón es saber qué puede esperar unas horas, qué debes evitar y qué señales indican que necesitas atención sanitaria sin demora.
Qué es un flemón dental y cómo reconocerlo
Un flemón dental es el término que se utiliza habitualmente para describir la inflamación producida por una infección de origen dental o periodontal. Con frecuencia existe un absceso, es decir, una acumulación de pus provocada por una infección bacteriana alrededor de un diente o de sus tejidos de soporte.
Los síntomas pueden variar, pero es frecuente encontrar:
- Dolor intenso o pulsátil, es decir, latidos al mismo ritmo que el corazón.
- Hinchazón de la encía.
- Un bulto parecido a un pequeño grano.
- Inflamación de la mejilla o de la cara.
- Dolor al morder.
- Mal sabor en la boca.
- Sensibilidad.
- Fiebre o malestar en los cuadros más importantes.
No todos los flemones producen todos estos síntomas. Incluso puede ocurrir algo que confunde mucho al paciente: que el dolor disminuya cuando el absceso empieza a drenar.
Eso no significa necesariamente que la infección haya desaparecido. MedlinePlus advierte de que el dolor puede aliviarse al reducirse la presión mientras la infección continúa activa.
Por qué sale un flemón
La causa debe identificarse porque tratar únicamente la inflamación no resuelve el problema de origen.
Una caries profunda que llega al interior del diente
Una caries empieza afectando al esmalte y a la dentina. Si continúa avanzando puede alcanzar la pulpa, donde se encuentran los nervios y vasos sanguíneos del diente. Las bacterias pueden extenderse entonces hacia la raíz y los tejidos que la rodean.
En esta situación puede aparecer dolor intenso, sensibilidad y finalmente un absceso. Puedes ampliar información sobre las causas del dolor dental en /dolor-de-muelas-causas/.
Una infección persistente o recurrente en un diente endodonciado
La endodoncia intenta conservar un diente cuya pulpa está inflamada o infectada. En algunos casos puede existir una infección persistente o aparecer una nueva contaminación con el paso del tiempo.
Entonces es necesario estudiar si el diente puede tratarse mediante un retratamiento u otra técnica o si existe una alternativa más adecuada. Enlazar aquí a endodoncia y retratamientos: /endodoncia-tratamientos/.
Un absceso periodontal
El origen no siempre está dentro del diente. La periodontitis puede formar bolsas profundas entre la encía y la raíz. Si esas zonas se infectan y el drenaje se bloquea, puede acumularse pus y aparecer un absceso periodontal.
Suele acompañarse de inflamación localizada, dolor al morder y, en algunos casos, movilidad del diente.
Una muela del juicio parcialmente erupcionada
Cuando una muela del juicio ha salido solo en parte, puede quedar un espacio entre el diente y la encía difícil de limpiar. Ahí se acumulan bacterias y restos y puede aparecer una inflamación denominada pericoronaritis.
Si la infección progresa pueden presentarse hinchazón, dolor e incluso dificultad para abrir la boca. Enlazar de forma contextual al artículo /fractura-muela-juicio/ cuando se expliquen los problemas asociados a los cordales.
Qué hacer en casa hasta que te valore un profesional
Las medidas caseras no curan el flemón. Su objetivo es evitar empeorarlo y mantenerte razonablemente cómodo hasta que pueda valorarse la causa.
Aplica frío por fuera si hay inflamación
Puedes aplicar frío externo sobre la mejilla, siempre protegido para evitar lesionar la piel. Evita aplicar calor sobre la zona inflamada.
Mantén una higiene suave
Es comprensible que te dé miedo cepillar cerca de una zona dolorida. Sin embargo, dejar que se acumulen más restos y placa tampoco ayuda.
Cepilla el resto de la boca con normalidad y la zona sensible de forma delicada, sin presionar el bulto ni intentar abrirlo.
Mantente hidratado
Bebe agua regularmente y evita aquello que empeore claramente las molestias.
No cambies por tu cuenta tratamientos ya pautados
Si estás tomando alguna medicación prescrita por un profesional, no aumentes, suspendas o modifiques la pauta por iniciativa propia.
La medicación necesaria en un absceso depende de la causa, la extensión de la infección, tu estado de salud y otros factores. La pauta debe decidirla el profesional tras valorar el caso.
Qué no hacer nunca con un flemón
Hay cuatro errores especialmente frecuentes:
No lo pinches
Un flemón no es un granito de la piel. Intentar abrirlo con una aguja, objeto punzante o instrumento doméstico puede provocar lesiones y favorecer la extensión de la infección.
No intentes exprimirlo
Presionarlo no elimina el origen y puede irritar todavía más los tejidos.
No apliques calor directo
El calor no cura la infección y puede aumentar la sensación de inflamación.
No utilices antibióticos sobrantes de otra ocasión
No todas las infecciones dentales necesitan el mismo abordaje y un antibiótico, por sí solo, no elimina necesariamente el foco dental. La causa puede requerir una endodoncia, drenaje, tratamiento periodontal o una extracción.
Automedicarse puede retrasar el diagnóstico y hacer creer que el problema está resuelto cuando no lo está.
Cuándo acudir sin esperar
La mayoría de las infecciones dentales pueden tratarse de forma controlada cuando se diagnostican a tiempo.
Sin embargo, existen signos que indican que la infección puede estar extendiéndose. Busca atención sanitaria sin demora si aparece:
- Hinchazón que aumenta rápidamente.
- Inflamación que se extiende hacia el cuello.
- Inflamación que asciende hacia la zona del ojo.
- Dificultad importante para abrir la boca.
- Dificultad para tragar.
- Dificultad para respirar.
- Fiebre acompañada de una inflamación facial importante.
- Deterioro marcado del estado general.
La extensión hacia el cuello o la dificultad para tragar o respirar puede convertirse en una urgencia médica, no solo dental. En esas situaciones no debes limitarte a esperar a una cita odontológica ordinaria.
¿Flemón o hinchazón que va a más? Llámanos y valoramos tu caso.
Cómo se trata un flemón en la clínica
El primer paso es determinar de dónde procede la infección. El odontólogo explorará el diente y la encía y puede necesitar pruebas radiológicas para localizar el foco.
El tratamiento dependerá de la causa.
Drenaje
Cuando existe una acumulación de pus accesible puede ser necesario facilitar su drenaje. No siempre se realiza de la misma manera y debe hacerlo un profesional.
Endodoncia
Si la infección procede del interior de un diente que puede conservarse, el tratamiento de conductos permite limpiar y sellar el sistema radicular.
Tratamiento periodontal
Si el origen está en los tejidos que sostienen el diente, habrá que tratar la infección periodontal y limpiar correctamente la zona.
Extracción
Cuando la pieza no puede conservarse con un pronóstico razonable, puede ser necesario retirarla.
La presencia de infección no significa automáticamente que una extracción esté prohibida. El profesional valora el estado del paciente, la localización del absceso y la técnica adecuada.
Seguimiento
Después de resolver el foco es importante comprobar que la evolución sea favorable.
Si el profesional considera necesario utilizar medicación, explicará la pauta concreta después de revisar el caso.
El dolor puede desaparecer y la infección seguir ahí
Este es probablemente el mensaje más importante del artículo. Un flemón no debe valorarse únicamente por cuánto duele.
Algunos abscesos encuentran una vía de drenaje y la presión disminuye. El paciente piensa entonces que “se ha curado”. Pero el diente o la bolsa periodontal que originó la infección puede seguir enfermo. Por eso no recomendamos esperar a que el flemón vuelva a aparecer.
En nuestras clínicas de Teatinos y Avenida de la Aurora vemos con frecuencia infecciones que llevaban semanas o meses dando señales intermitentes: una molestia que iba y venía, un pequeño bulto en la encía o un mal sabor puntual.
Cuanto antes sepamos de dónde procede, antes podremos decidir cómo resolver la causa. Si tienes un flemón o una hinchazón dental, llámanos para explicarnos qué estás notando y valorar qué pasos debes seguir.
Preguntas frecuentes sobre el flemón dental
¿Un flemón se cura solo?
No debe darse por curado aunque disminuya la inflamación o deje de doler. Un absceso puede drenar y aliviar la presión mientras el foco de infección permanece activo.
¿Cuánto tarda en bajar un flemón?
No existe un plazo igual para todos. Depende del origen, la extensión de la infección y el tratamiento necesario. Lo importante no es esperar a que “baje”, sino tratar la causa.
¿Es peligroso un flemón en la cara?
Puede serlo si la infección se extiende. Una inflamación que crece rápidamente, alcanza el cuello o la zona del ojo, o se acompaña de dificultad para tragar o respirar requiere atención sanitaria sin demora.
¿Se puede sacar una muela con flemón?
En determinados casos sí, pero no siempre es el tratamiento indicado. El odontólogo debe valorar si el diente puede conservarse, el grado de infección y cuál es la forma más segura de resolver el foco.





